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miércoles, 21 de marzo de 2012

EL FANTASMA DE CANTERVILLE

Wilde, Oscar (2007). El fantasma de Canterville. Madrid: Anaya.


En El fantasma de Canterville, Oscar Wilde consigue demostrarle al lector el escaso valor de las cosas materiales, la importancia de la vida y, sobre todo, que el amor es más fuerte que la muerte.
La obra, escrita en prosa y condensada en una breve extensión, encaja perfectamente en la categoría de cuento, concretamente en la de cuento fantástico, pues lo real convive plenamente con lo sobrenatural.
Con un estilo sencillo, de fácil comprensión para un lector juvenil, Oscar Wilde nos describe la historia de Sir Simon, un fantasma condenado a vagar indefinidamente por un castillo asustando a sus habitantes. El final resulta relativamente inesperado, pues hasta los últimos capítulos no se conoce la verdadera razón por la que el fantasma habita en el castillo ni cómo puede ser liberado.
Oscar Wilde aprovecha esta obra para hacer una crítica irónica de la sociedad inglesa, caricaturizando la seriedad y el apego que muestran hacia sus tradiciones, y de la americana, evidenciando su materialismo burgués, sus frívolos entretenimientos y su escasa perturbación ante lo que les rodea. Para ello, el autor da a las características propias del Romanticismo un giro humorístico que divierte mucho a los alumnos. Nos encontramos así, por ejemplo, con un Mr Otis que, en lugar de asustarse al ver al fantasma, le ofrece aceite para engrasar sus cadenas y que no rechinen por todo el castillo.
La historia se nos cuenta por medio de un narrador externo, omnisciente, que con frecuencia utiliza las voces de los personajes para poner en su boca prejuicios o estereotipos de ambas culturas. En ocasiones cede la palabra a los personajes por medio del diálogo o comentando lo que dijeron en determinado momento, permitiéndonos así conocer a los protagonistas según su propia manera de ver el mundo, condicionada en gran medida por los valores y creencias de sus países de origen.
La riqueza léxica, los recursos literarios, la variedad temática y el atractivo que presenta para los alumnos convierten a El fantasma de Canterville en una obra ideal para trabajar en clase distintos aspectos tanto literarios como culturales.

Elena Vares González