Mostrando entradas con la etiqueta ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ficción. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de abril de 2012

LA HISTORIA INTERMINABLE


Ende, Michael. (1982). La historia interminable. Madrid: Alfaguara.

Bastian Baltasar Bux. En su nombre y apellido lleva consigo la aliteración característica de los héroes del cómic: Peter Parker, Reed Richards, Clark Kent; héroes creados para salvar sus universos ficcionales, al igual que Bastian con el mundo de Fantasía. Pero él no es un héroe al uso, al menos en su vida real. Bastian no sobresale por nada: marginado en el colegio, es un pequeño ratón de biblioteca que se asusta ante el ruido de la gente. El único lugar donde se encuentra a gusto es entre las páginas de un libro, allí donde la realidad no importa y no existen los problemas ni la soledad. Tan solo hay una parte negativa, y es que todas las historias tienen un final.

Por eso, cuando Bastian descubre La historia interminable en las estanterías de una vieja biblioteca se siente inmediatamente atraído ¡Un cuento sin final, una aventura eterna! Su deseo es tan fuerte que roba el libro y falta a clase para dedicarse únicamente a su lectura. Y cuando Bastian lee, comienza esta historia interminable que no es otra cosa que un libro dentro  de otro libro, una ficción que abraza una ficción más pequeña al modo de las muñecas matriuskas. El mundo de Fantasía está en peligro por un mal muy difícil de combatir: la nada. La nada se opone la fantasía, la devora, y terminará con todo si nadie lo remedia. Bastian será el encargado de enfrentarse a este mal con el poder de los deseos, todo lo que pida se hará realidad con solo pedirlo.

¿Por qué recomendar este libro a los lectores jóvenes? Primero porque engancha, y con fuerza. Los libros esquivos y de difícil comprensión son más recomendables cuando ya existe un gusto por la lectura. Segundo: trata muy bien el concepto de lectura como fuente de placer, no solo se lee con fines académicos, sino como disfrute. La historia interminable es, además, un clásico de la literatura juvenil. Existen películas, canciones y grupos musicales basados en ella. Preguntad a vuestros alumnos, ¡seguro que les suena Vetusta Morla!



martes, 20 de marzo de 2012

PAULINA


Matute, A.M. (1969). Paulina. Barcelona: Editorial Lumen.

Nadie puede negar que Ana María Matute tiene un estilo muy personal. Su forma de escribir está impregnada de una sensibilidad femenina y hasta maternal que provoca en el lector que se sienta identificado con ella una adhesión que roza la devoción. En algunas de sus obras, el hilo conductor es la imaginación; en otras, la guerra civil, la sociedad de posguerra que le tocó vivir en su adolescencia; pero en ésta en concreto, el hilo conductor es la infancia, la familia, y la vida en un entorno rural. En cierta manera, se trata de un relato autobiográfico. La propia autora cayó gravemente enferma con cuatro años, por lo que, una vez recuperada, su familia la llevó a vivir al pueblo donde se encontraban sus abuelos, en la montaña. Y básicamente es ésta la historia de Paulina.
Paulina es una niña huérfana que, tras vivir gran parte de su infancia con el único familiar cercano que tiene en la ciudad, su prima Susana, cae gravemente enferma. Al recuperarse, el médico opina que el aire de las montañas le ayudará a fortalecerse. Así comienza la historia: un largo viaje en tren, desde la gran ciudad, narrado con una ternura que engancha al lector desde las primeras páginas. Una preciosa descripción del interior de la España pobre, pero acogedora, de la posguerra: un tren desvencijado, un café con leche caliente, las farolas de gas que hacen un ruidito especial… así va narrando el viaje que le lleva a la casa de los abuelos. Una vez allí, Paulina pasará una larga temporada en compañía de todos los habitantes de la casa: los abuelos, los criados que son una parte más de la familia, y hasta un niño muy especial, Nin. Con todos ellos aprenderá lecciones inolvidables, que hablan de la auténtica belleza, de la entrega, de la amistad, de la generosidad.
La trama discurre lenta, pero el lector no se cansa, sino que resulta una auténtica delicia recorrer las páginas y disfrutar de los pequeños sucesos a lo largo de los capítulos. Es un libro apto tanto para jóvenes, como para adultos. Su lenguaje es sencillo y totalmente accesible.
 Ana Isabel Llamas