ALLENDE, I. (2002). La Ciudad de las Bestias. Barcelona: Montena.
La Ciudad de las Bestias cuenta la historia de Alexander, un joven de 15 años que se pasa el día peleando con sus hermanas, soñando con su amor de toda la vida e intentando controlar sus impulsos de ira y pesimismo. Todo cambiará cuando, debido a la enfermedad de su madre, Alex tenga que irse con su abuela Kate, una indomable escritora. En esta ocasión, debe realizar un reportaje para la revista International Geographic sobre la Bestia, una extraña criatura que atemoriza a blancos e indios en medio de la selva del Amazonas. Alex deberá acompañar a su abuela en un viaje increíble, lleno de peligros, en el que nada es lo que parece.
Sus temas principales son la amistad, el valor, el respeto por la naturaleza y el paso de la infancia a la madurez. Contiene todos los ingredientes necesarios de una buena novela juvenil: protagonista adolescente, con todas las preocupaciones típicas de su edad, un viaje de iniciación a la etapa adulta, seres y hechos mágicos y un final sorprendente, como guinda a una acción rápida que atrapa al lector en una intriga constante. Todo ello con el sello de calidad literaria que Isabel Allende puede aportar.
Me parece un libro muy adecuado como lectura para los alumnos de 2º ciclo de Educación Secundaria Obligatoria (3º ó 4º de la ESO). Desde mi experiencia personal, leí el libro a la edad de 15 años y me gustó tanto que aún lo conservo gratamente en mi memoria, y más si cabe al descubrir en una relectura que el libro me sigue maravillando. Además, otra de sus ventajas es que es la primera parte de una trilogía (que continúa con El Reino del Dragón de Oro y El Bosque de los Pigmeos). Así, en el caso de que el primer libro les guste a los alumnos éste es un buen aliciente para continuar con el resto (quizá se podrían repartir de modo que se lea uno al trimestre). Por último, la lectura de estas novelas es una forma de repasar geografía, pues cada una de ellas ocurre en un continente diferente del mundo: América, Asia y África, respectivamente.
Sara G.A.




